BAILE Y COCHINO… // Horacio Cárdenas Zardoni

La verdad es que creo que es la primera ocasión en que el ayuntamiento de Saltillo lanzó una campaña para recaudar los impuestos pendientes a mitad de año, lo cual no deja de ser un indicativo, de que las finanzas del ayuntamiento, no están tan bien, como cabría esperar.
Desde hace muchos años, hemos estado acostumbrados a la que podríamos llamar, sin serlo, la oferta de descuentos en el pago de las contribuciones, por principio de año.
Muchos saltillenses, en buena hora para sus finanzas personales, aprovechan para pagar durante el mes de enero, en el que al impuesto Predial se le hace un descuento del 15%, mismo que se ve reducido al 10, si lo paga en febrero, y solamente al cinco si lo paga en marzo, luego de lo cual no es que se lo cobren al valor normal, sino que entramos directo a los recargos.
Así operó durante muchísimos años, hasta que algún financiero de la burocracia, convenció a un gobernador, para que a fines de año se hiciera otra campaña recaudatoria, ofreciendo la condonación de multas y recargos por el impago de los impuestos en tiempo, pero como obviamente, o no obviamente porque la ley no lo permite dejarlos en ceros, se estableció una cuota simbólica de un peso, si, solamente un peso, que cada vez menos gente trae en la bolsa, con tanto pago electrónico que hay ahora, para que los morosos puedan saldar su adeudo.
De por sí no nos gustaba esta campaña, aunque la entendemos, acercándose el final del año, es común que las arcas gubernamentales estén casi secas, y esta manera de hacerse de los recursos que debieron entrar durante el primer trimestre, es un recurso razonable para captarlos, así sea sacrificando lo que entraría por multas y recargos, que por otro lado están contemplados en la propia ley de ingresos, sin que yo pueda asegurarle que lo otro, la condonación, también lo esté.

Pero ahora los saltilllenses tuvieron todo el mes de julio para entrarle con su cuerno, cubrir ese impuesto que debió estar pagado, no le voy a decir que el día primero del año, o la primera semana, pero sí durante enero, y el hecho de que se nos concedan tres meses, largos 90 días, para efectuar el pago, nos da mucho que pensar…¿ será que los gobernantes conocen también a sus gobernados, específicamente en lo que concierne a lo malos que somos para pagar nuestros impuestos, que por lo demás no tiene nada de sorpresivos, pues son cosa de cada inicio de año?
No me extrañaría lo más mínimo, que muchos trabajadores, y jefes de familia, en el momento mismo en el que reciben su aguinaldo, que debe estar pagado máximo el día 20 de diciembre, o su ahorro, o su bono de fin de año, allí mismo se paren la cantidad necesaria para cubrir el predial, no más comenzando el año. Esos, son los ciudadanos conscientes, y que cuidan el dinero, aunque también habemos muchos otros que cuando nos adelantan todo o una parte del aguinaldo, para tronárnoslo en el Buen Fin, lo hacemos rigurosamente y hasta nos endeudamos, Y obvio, llegándose enero, tenemos que andar pellizcando para el pago del Predial, pero repito tenemos 90 días y aún así no lo pagamos.
Regresando a la parte burocrática ¿qué motivó a la tesorería, al Cabildo y al presidente municipal a echar a volar esta campaña de recaudación? Definitivamente no fue que las arcas estuvieran al tope de dinero, más bien sospecho que todo lo contrario. Y la otra pregunta ¿Qué tan efectiva habrá sido esta campaña? Porque el aliciente primero sería, el de tener todo en regla, y segundo, que los recargos estuvieran, cómo se ofreció, en un peso, pero… Si en noviembre también van a estar en un peso pues mejor me espero ¿no? Y no faltará contribuyente mal pensado, que diga que para fin de año, el ayuntamiento tendrá que mejorar su oferta, bajándola a 50 centavos, o incluso pagándonos para que paguemos impuestos…
Yo sospecho de desesperación, Y antes que endeudarse, prefirieron lanzar esta campañita, que a ver si hay autoridad que nos diga y fue el éxito que esperaban, o un rotundísimo fracaso.

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