BAILE Y COCHINO… // Horacio Cárdenas Zardoni.-

De repente empiezan a caer notas que nos hacen sospechar aparte de lo que todos los periodistas saben, que en las redacciones de los periódicos habita en chaneques, duendes y otros seres chocarreros de naturalezas sobrenatural, todos con un humor de lo más retorcido, puede que también haya un poder Superior ordena o desordena la información como se presenta finalmente al lector en un medio impreso.
Llámeme supersticioso, y tendrá toda la razón, pero yo soy de los que checan diariamente los obituarios, por supuesto para enterarme quién falleció, pero también buscando coincidencias en nombres, apellidos, edades, y algún otro de los pocos datos que nos ofrecen ¿y sabe qué? seguido los encontramos. No le voy a decir que lo haga, cada quien tiene sus propias supersticiones, no le voy a contagiar de las mías, pero a veces ocurren cosas…
De repente, como todos los días, abrimos el periódico diario, y nos topamos con publicidad pagada del gobierno del estado, en qué aparecen dos enfermeras, y el texto dice Tercer lugar nacional con menor estado en servicios de salud, y aparece en el logo de Coahuila pa’ delante, el de A pasos de gigante, y extrañamente aunque no tanto, es del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el INEGI, Este como fuente de la información.
Se podrá presumir mucho de los avances, o de la posición que guarda el gobierno y la sociedad coahuilense en los ámbitos políticos, social, laboral, educativo y otros, sin embargo cuando habla uno de salud, se está refiriendo a algo que literalmente a todos nos duele, o nos puede llegar a doler en cualquier momento punto.
Ocupar el tercer lugar con menor rezago, de alguna manera es plantear las cosas al revés, lo más correcto quizás sería hablar de Estados con mayor cobertura y amplitud en la prestación de los servicios respecto de la demanda, pero bueno los estadísticos saben por qué plantean las cosas como lo hacen, y los propagandistas oficiales, por qué lo barajan de esa manera.

Tomemos esa nota como base, pero luego nos encontramos con una información de esas que calan. El día anterior, martes de la semana pasada, el gobierno de la república dio a conocer su enésimo cambio de estrategia en materia de atención a la salud, no quedando demasiado claro para qué sigue construyendo tantos supuestos nuevos hospitales, para que opera, si es que operan, las brigadas de atención casa por casa, las mentadas farmacias que parecen puestos de fritangas, y ahora le da la vuelta para decir que construirán 12,000 o no sé cuántos consultorios, quedarán atención a la población del país.
La información y nos van y nos viene, si uno tiene derecho a un servicio de salud, el IMSS, el ISSSTE, o el IMSS bienestar, tengo yo mis dudas de que vaya a preferir ir a un consultorio ubicado probablemente en su colonia, o relativamente cerca de ella, pero luego nos enteramos de que Coahuila no será beneficiado con este novedoso, aunque un tanto rascuacho y poco imaginativo programa de atención del Gobierno Federal. ¿Y por qué excluyen a nuestro estado, y por extensión a la población de Coahuila? ¿Que acaso nosotros no pagamos impuestos? ¿Acaso no nos enfermamos? No la razón es que como el gobierno del estado no ha cedido su sistema de salud estatal a la federación, para que lo integre al proyectado sistema Universal de salud, pues por eso nos hacen El desprecio.
Porque así es como nos lo tomamos, como un desprecio, o peor todavía sí se puede, como abierta discriminación, pero como el meme de la Rana René que está sumada a la ventana mientras llueve afuera, primero nos pusimos tristes porque no nos instruyeron en su programa de consultorios, y luego nos acordamos que Coahuila ocupa el muy encomiable tercer lugar con menor rezago en servicios de salud, y se nos pasa.
Toda la estrategia del Gobierno Federal para absorber los sistemas de salud estatales se basa en que al integrarse al IMSS, y demás instituciones, se daría una sensible mejora en la atención sanitaria.
¿Pero qué ha pasado en la práctica, por qué pese a las presiones, que las hay, Coahuila no ha doblado las manos ni ante la Secretaría de Salud ni ante la presidencia de la república? Pues precisamente por esos números, manejándonos localmente, no nos va tan mal, y mire que nos tienen limitados en cuanto a construcción de unidades médicas, dotación de medicamentos, asignación de plazas, equipamiento y demás.
Con todo estamos mejor, por contra, vemos que entidades federativas que cuando se hizo el planteamiento originalmente el sexenio pasado, en vez de mejorar sus indicadores, estos han ido sistemáticamente a la baja, perdiendo mucho de lo que tenían, tanto en calidad como en cantidad, lo cual ha repercutido por supuesto en la salud de sus habitantes, pero también colateralmente afectando la percepción política que tienen del gobierno estatal y también del federal.
Si no mejoramos y al contrario empeoramos, regresamos a como estábamos ¿no?, sí pero desafortunadamente esta clase de cosas no son nada fáciles de deshacer, la iniciativa tendría que venir de la propia federación, y dudamos que, por lo menos mientras dure la cuarta transformación y todos y cada uno de sus pisos, ni siquiera se contemplará regresar a la descentralización.
Otro aspecto de los mentados consultorios que se van a poner por todos lados, según dicen, realmente el gobierno está aceptando que los consultorios de farmacia son una verdadera competencia para los servicios de salud que ofrecen las instituciones públicas.
En vez de plantear la modernización y mejora de sus grandes hospitales, no, se lanzan a competir por lo bajo, con el dr Simi, las farmacias Guadalajara y otras que tienen ya bien afianzado su servicio de consulta, lo peor de todo es que a como suelen organizar y financiar sus programas, es muy probable que no puedan alcanzarlos y menos ganarles, haciendo un ridículo de miedo.
Son cosas que pasan, como por casualidad en las cosas de gobierno y la información sobre ellas… ¿O serán los duendes?

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