** Son 300 desaparecidos e ignorados
** Que el voto no empodere a delincuentes
** Raúl Plascencia: cinismo público
Coahuila tiene su propia Ayotzinapa, incluso es peor, pues se desapareció a 300 personas y los coahuilenses no dijeron nada y se sigue sin reaccionar, afirma Carlos Manuel Valdés, docente en la Facultad de Ciencias Sociales, quien agrega: «La masacre de Allende, Coahuila no tiene nombre, es mucho peor que lo que pasó en Ayotzinapa y nadie ha dicho una palabra y no hay una rebelión en Coahuila, ni siquiera una posibilidad”.
Debo insistir en que la violencia y las desapariciones de personas en México son mucho más graves de lo que la sociedad percibe; sin embargo, mientras los coahuilenses callan sobre el caso del municipio de Allende, Coahuila, los normalistas de Ayotzinapan encabezan un movimiento cívico exigiendo justicia que trasciende las fronteras y hace reaccionar a las autoridades más indolentes.
Por eso los normalistas de Ayotzinapa y sus familiares, obligaron al presidente Enrique Peña Nieto a escucharlos y a comprometerse a redoblar esfuerzos oficiales para localizar con vida a los desaparecidos lo más pronto posible.
No obstante la promesa del presidente, los ofendidos manifestaron que no tienen confianza en ese compromiso presidencial, y anunciaron incrementar las manifestaciones populares hasta que los estudiantes desaparecidos aparezcan vivos. El grito de: Vivos se los llevaron vivos los queremos, retumbó en Los Pinos.
Mientras tanto en Coahuila, efectivamente no pasa nada. Con muy honrosas excepciones, la prensa alineada con los poderes del estado guarda un cómplice silencio que en el menor de los casos ofende a la sociedad. El silencio criminal y cómplice no es de Nuestro Norte.
Que el voto no
empodere a delincuentes
Llamó mucho la atención que en conferencia de prensa, la diputada federal, Esther Quintana Salinas, respaldó la propuesta del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional para crear el Sistema Nacional Anticorrupción, la cual consideró urgente para que en México se erradiquen todo tipo de ilegalidades.
Los mexicanos, saludamos la creación del Sistema Nacional Anticorrupción que propuso el PAN y que también aplauden el resto de los partidos políticos incluyendo al PRI.
Más vale tarde que nunca. Ya es tiempo de que los ciudadanos honestos que son la mayoría en los partidos, tomen al tigre por la cola para evitar que el voto ciudadano siga empoderando a delincuentes que nadando de muertitos buscan la impunidad que les dan los puestos de elección popular.
Por eso, ahora que al parecer todos los partidos coinciden en unificar acciones para barrer sus casas y el resto de las instituciones gubernamentales, el Congreso de la Unión puede enriquecer la ley electoral para darle al INE suficientes dientes que le permitan vetar a los candidatos con expedientes negros. Es cuestión de voluntad política y de ética pública legislativa.
Si se enriquece la ley política electoral en ese sentido, los representantes de los partidos en el INE podrán vigilarse los unos a los otros para evitar que pilletes de unos y de otros sean candidatos para luego cubrirse de impunidad.
Evitar que los corruptos se empoderen a través del voto, es la medida preventiva más eficaz para cerrarle el paso a los carteles delincuenciales que busquen incrustarse en el poder dañando a la nación entera.
Por otro lado, los legisladores todos, tienen la obligación de denunciar a los rateros donde quiera que se encuentren, para romper los círculos viciosos entre políticos corruptos. Combatir a los corruptos, es tarea obligada de todos.
Raúl Plascencia:
cinismo público
Enconchado en su personal cinismo, Raúl Plascencia admitió quiere reelegirse en la titularidad de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Es el colmo de cinismo público. De mi cosecha debo decir que mientras los mexicanos esperamos que prospere el juicio político que se promueve para impedir es anunciada reelección.
Raúl Plascencia presume que, 2 mil 600 organismos no gubernamentales lo respaldan para que siga como titular de la CNDH. Por lo tanto, mi comentario es sobre los organismos cívicos no gubernamentales conocidos en la figura d Asociaciones Civiles.
Recordemos que en septiembre pasado, el movimiento #NoMás ComPlascencia, integrado por más de 100 organizaciones, demandó juicio político en contra del presidente de la CNDH por las graves omisiones de la CNDH en violaciones de derechos humanos y el uso de la misma institución para fines distintos a la defensa de las garantías individuales. ¿Dónde está la autonomía de la CNDH?. Es pregunta.
Observemos que mientras 100 organismos civiles, exigen que Raúl Plascencia se vaya de la CNDH, otros organismos civiles quieren que se quede. Ese respaldo me obliga a pensar que muchas de esas A. C. no ven el descuido de los derechos humanos en nuestro país. Bueno sería que el poder legislativo investigara la salud de las relaciones entre Plascencia y esas 2 600 A. C: que lo apoyan a pesar de que ha fallado en su trabajo.
Recordemos que los organismos no gubernamentales (No todos por supuesto) reciben respaldo financiero del gobierno para hacer sus actividades que se supone son para servir a la sociedad. Pero en el caso de las 2 600 A. C. que apoyan a al inútil Plascencia hacen todo lo contrario. No es justo que con nuestros impuestos se apoye a un defensor corrupto.

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