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Jimmie Foxx… el hombre de la doble X

Cuando se habla de los grandes cañoneros que ha tenido el béisbol, no se puede dejar de lado al tremendo jonronero de los Atléticos de Filadelfia, Jimmie Foxx.

 

foxxCinco Años después que Babe Ruth impuso la impresionante marca de 60 cuadrangulares en una temporada, el poderoso bateo de Jimmie Foxx emocionó a los fanáticos de AQUELLOS TIEMPOS que veían como el primera base de los Atléticos se acercaban a la cifra mágica y parecía que harían polvo aquel verano de 1932 cuando su bat estaba tan caliente que parecía que nadie podría detenerlo.
La presión fue grande y pasó enormemente sobre el toletero consentido de la ciudad de Filadelfia. Foxx registró para los records esa temporada 58 palos de vuelta entera, aunque la historia nos cuenta que en realidad conectó 60 vueltas cerca ese año, pero dos de sus palos no entraron a las estadísticas, porque los conectó en las primeras entradas de juegos que fueron suspendidos por la lluvia antes de ser declarados como legales. En esos casos, para desgracia de los jugadores, se borra todo lo que estos hicieron en el diamante.
La brillante carrera de Foxx con los Atléticos de Filadelfia y los Medias Rojas de Boston duró más de 20 años. En ese tiempo, el gran cañonero conectó 30 o más cuadrangulares en doce años consecutivos, lo que constituye todo un récord de ligas mayores y da una muestra de consistencia de poder que acompañó durante toda su carrera el explosivo toletero.
En 1932, cuando Jimmie Bateó 58 jonrones, obtuvo la triple corona de bateo de la liga, galardón máximo al que aspira todo bateador. Es decir, fue campeón en los departamentos de cuadrangulares, carreras producidas y en porcentaje de bateo. Además, los cronistas lo nombraron el Jugador más valioso de esa temporada, distinción que volvió a recibir al siguiente año.
Foxx fue factor importante para que el grandioso equipo de Connie Mack llegara al Clásico de Octubre durante tres años consecutivos. En 1929 batieron por cuatro juegos a uno a los Cachorros de Chicago, campeones de la Liga Nacional. Al siguiente año pasaron sobre los Cardenales de San Louis, cuatro juegos a dos y en 1931 cayeron ante los propios «Pájaros Rojos» que fueron por la revancha en una emociónante serie que decidió en el último juego con el triunfo para los Cardenales por cuatro carreras a dos.
En su primera serie mundial conectó para 350 puntos con dos cuadrangulares, la segunda vez envió a las gradas un impresionante jonrón y alcanzó .333 de porcentaje, en su última aparición en los clásicos, se alzó con 348 puntos con bateo y explotó con un cuadrangular en el cuarto juego para llevar al triunfo a los Atléticos. En las tres series mundiales que participó, logró promedios superiores a los 300 puntos y en cada una de ellas bateó por los menos un jonrón, hazaña que muy pocos peloteros han logrado en la historia del béisbol de las ligas mayores.
Foxx formó parte del grandioso equipo de Filadelfia que hizo famoso el «Lucky Seventh» en la serie mundial de 1929 y que hasta nuestros días permanece vigente. En todos los estadios de béisbol de la Unión Americana los fanáticos permanecen de pie en la séptima tanda, esperando que algo emocionante suceda, y parece que los jugadores están siempre dispuestos a complacerlos, pues casi siempre surge la emoción en la llamada «Fatídica Entrada».
En aquel histórico clásico, los Cachorros de Chicago llegaron al séptimo inning con ventaja de ocho carreras a cero sobre los Atléticos a quienes el estilista del montículo Charlie Root sujetaba en solo tres imparables.
En su séptimo turno al bat, los pupilos de Connie Mack se desataron con la friolera de diez carreras que hundió a los Cachorros. Foxx conectó en esa entrada dos imparables y al siguiente día ayudó a entrar al equipo de Chicago que no pudo reponerse y perdió la serie en cinco juegos.
En 1938, jugando ya para los Medias Rojas de Boston, Jimmie Foxx tuvo un año sensacional. Se alzó con el titulo de bateo de la Liga Americana y fue líder en carreras producidas, conectó además 50 palos de vuelta entera, pero la triple corona se le escapó porque el sensacional primera base de los Tigres de Detroit, Hank Greenberg se despachó con cuchara grande al conectar 58 palos de vuelta entera para encabezar el departamento de cuadrangulares en ambas ligas.
El Hombre de la Doble X nació el 22 de octubre de 1907 en Sudlersville, Maryland y murió el 21 de julio de 1967 en Miami Florida. Ingresó al Salón de la Fama de Cooperstown en 1951 y su nombre se menciona cada vez que se habla de los más poderosos bateadores de todos los tiempos.
Jimmie Foxx impusó al plato 1,921 carreras en 8.134 apariciones al bat. Conectó 2,646 imparables, entre ellos, 458 dobles, 125 triples, 534 cuadrangulares y alcanzó un promedio global de bateo de 325 puntos a lo largo de exitosa carrera.

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