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Primero es mi informe … ¿los campesinos? Esos que esperen: Rubén Moreira

Así quedaron las viviendas de los campesinos del ejido Gabino Vázquez, de Cuatrociénegas.
Así quedaron las viviendas de los campesinos del ejido Gabino Vázquez, de Cuatrociénegas.

*** Ejidatarios de Cuatrociénegas viven a la intemperie, en espera de que el gobierno intervenga.-

*** Víctor Zamora acalla a medios de información para que no difundan el acto terrorista.-

*** Esconde la verdad con carta enviada al periódico Vanguardia.

Saltillo, Coah.- Rubén Moreira se ha concretado, en los últimos días, a preparar los detalles de su Cuarto –¿y último?– informe de gobierno. Nada es más importante que eso. Saber todo sobre la logística de tan importante evento, verificar quiénes fueron los personajes invitados y quienes ya confirmaron su asistencia.
Personalmente ha checado el menú de los platillos que ofrecerá a sus invitados-comensales, incluyendo vinos traidos de Europa, expresamente para que no se diga que en Coahuila solo se toma cerveza y se come carne asada.
Es por eso que, cuando llegaron sus incondicionales a informarle sobre la gravedad del atentado terrorista que sufrieron los campesinos del Ejido Gabino Vázquez, el gobernador hizo una mueca y, entre insulto e insulto, recriminó a sus colaboradores que le lleven problemas a unos días de realizar su informe.
¿Los campesinos? ¿Cuáles campesinos? ¿Los de Cuatrociénegas? ¡Que se esperen! Después de mi informe ya veré qué hacemos, mientras que atienda eso Víctor Zamora!
Estas fueron las expresiones del gobernador cuando se le explicó la forma en que un grupo de sicarios amparados en las sombras de la noche llegaron al ejido y, a punta de armas de fuego de grueso calibre, obligaron a las familias a abandonar sus viviendas.
El grupo de delincuentes, fueron apoyados por maquinaria pesada para que, lo que no se llevara el fuego, lo derrumbaran. Así, casas, escuela –construida con recursos federales–, iglesia, propiedad del gobierno federal, salón de acuerdos, maquinaria, motobombas, bombas de energía eléctrica, fueron destruidas en un santiamén.
El golpe dado a los campesinos fue certero. Los obligaron a salir huyendo de sus casas ante el temor de morir quemados, no los dejaron sacar nada. Con la ropa que tenían puesta, descalzos, sin nada en las manos corrieron rumbo al monte mientras escuchaban los disparos de las armas, las risas de los sicarios y los ruidos lastimeros de los animales acribillados. Vacas, chivos, gallinas, hasta perros fueron ejecutados por los sicarios.
Los campesinos solicitaron ayuda de sus autoridades. Llegó la Policía, detuvieron a los sicarios, los subieron a sus vehículos y ya en la cabecera municipal de Cuatrociénegas, los soltaron por órdenes directas del gobernador, según explicó a los cuerpos de seguridad el propio secratario de gobierno Víctor Zamora.
Ahora, los campesinos duermen a la intemperie, soportan la llegada de los primeros fríos y… ¡esperan que el gobernador rinda su informe para que los atienda!
Pero ni después del informe, habrá esa atención. Ya el secretario de gobierno fijó su postura, no ante la sociedad sino ante un medio de información que no pudo ser callado con los recursos públicos y se atrevió a publicar los hechos –como lo ha estado haciendo El Demócrata.
La carta enviada por Víctor Zamora causa risa, ni siquiera sorpresa. Habla de la forma en que se quiere esconder la verdad. Los videos que tomó el periodista Apolonio de la Cruz no dejan duda de los acontecimientos suscitados en el ejido Gabino Vázquez.
Nadie se explica como en un estado donde se dice que el gobernador defiende los derechos humanos, hay más preocupación por cuidar la vida de un puñado de toros de lidia que por defender a los campesinos de los caciques que quieren arrebatarles sus tierras para explotar mármol y algunos otros minerales.
Es lamentable y raya en la cobardía la carta autorizada por el gobernador y firmada por Víctor Zamora. Es por eso que El Demócrata la publica íntegra para que la sociedad forje su propia idea de lo que verdaderamente está ocurriendo:

Lic. Armando Castilla Galindo
Dir. Periódico Vanguardia

Estimado Lic. Armando Castilla:
Con relación a la nota publicada en el medio bajo su cargo el día 8 de noviembre bajo el título, “Pistoleros asolan pequeño pueblo y siembran terror” y que hace referencia a que un grupo de “pistoleros” abrieron fuego contra animales y construcciones el ejido Gabino Vázquez en el municipio de Cuatrociénegas me permito informar y aclarar lo siguiente:
Desde hace varios años, habitantes de este ejido y un empresario de la Región Centro del Estado mantienen un conflicto legal sobre la posesión de la tierra.
La noche del pasado miércoles, esta disputa derivó en un enfrentamiento entre particulares, en donde no hubo presencia de gente armada ni se registraron ataques con armas de fuego, con lo que se descarta la presencia de “pistoleros”, así como de que en los hechos haya intervenido algún grupo de delincuencia organizada.
Así lo consigna el parte levantado por elementos de la Policía Acreditable, que hicieron presencia en el lugar ante la denuncia de lo que ahí sucedía y que acudieron con el fin de garantizar la integridad física de todos quienes ahí se encontraban.
No hay registro de que alguna persona resultara herida durante el suceso.
Efectivamente, se presentaron daños a viviendas y a infraestructura del ejido.
En ese sentido, le comento que la Procuraduría General de Justicia del Estado abrió una carpeta de investigación en torno a estos hechos y está atenta a recibir las denuncias de quienes así lo consideren. Estos expedientes se integrarán en su momento a las averiguaciones abiertas con anterioridad por la PGJE por el delito de despojo, de lo que se acusan mutuamente ambas partes.
La Secretaría de Gobierno ha exhortado permanentemente a los actores en este conflicto a dirimir sus diferencias mediante el diálogo y las vías legales y hoy reitera ese llamado.
Las autoridades estatales seguirán pendientes de que este conflicto de carácter jurídico no altere la paz social ni genere violencia.
Con el fin de aclarar lo sucedido a sus lectores, le agradeceré difundir la presente en el mismo espacio que la publicación a la que da lugar esta aclaración.

ATENTAMENTE
Profr. Víctor Zamora Rodríguez
Secretario de Gobierno
Gobierno del Estado de Coahuila de Zaragoza

Hasta aquí la carta enviada a Vanguardia en un intento por acallar la verdad. Las inconsistencias son varias, pero solo haremos hincapié en una de ellas, dice la carta del Secretario de Gobierno: «La noche del pasado miércoles, esta disputa derivó en un enfrentamiento entre particulares, en donde no hubo presencia de gente armada ni se registraron ataques con armas de fuego, con lo que se descarta la presencia de “pistoleros”, así como de que en los hechos haya intervenido algún grupo de delincuencia organizada.»
Entonces, sí hubo enfrentamiento, pero no pistoleros. Fue un «enfrentamiento entre particulares». ¿Y fueron esos particulares los que destruyeron todo a su paso con unas cuantas piedras en la mano? ¿Por qué esconder la verdad? ¿A quién se trata de proteger? Es lo malo de ser pobre en un estado donde quien gobierna se cree rico.
Mientras, los campesinos esperan justicia, respeto a sus derechos humanos y esas demandas sentidas tal vez, podrían llegar cuando Moreira Valdez rinda su informe de gobierno, comparta el pan y la sal con sus amigos y pida a los coahuilenses que festejen también que este gobierno llegará a su cuarto año de servir a la sociedad.

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