EL BURRO Y SUS OREJAS

Rosendo Villarreal pide que el CEN del PAN designe al candidato a la gubernatura de Coahuila, dado que aquí son incapaces de lograrlo sin que corra sangre y halla un par de cadáveres que velar…

Baile y Cochino.-

Por Horacio Cárdenas

rosendo2

La expresión “doble moral panista” ha sido repetida tantas veces, que ha llegado a clasificarse como un lugar común, sin embargo difiere de otras tantas frasecitas hechas en que los políticos que militan bajo los colores del Partido Acción Nacional, acompañados por supuesto por su ejército de enemistades que las documentan y exhiben, se dedican a cometer cuanto ejemplo les venga a la mano para demostrar que son eso, gente que se guía por un código de ética de estricta conveniencia, la famosa doble moral.

Dos casos dos, o dos tandas por un boleto como se promocionaba hace años el teatro de revista: los casos de Rosendo Villarreal Dávila por el lado coahuilense, y a nivel de las grandes ligas el de Ricardo Anaya Cortés, presidente del PAN nacional, cuyos caminos se entrecruzan no solo por lo político, sino también por ese estilito no del todo ético ni mucho menos legal, de hacer fortunas.

Las coincidencias entre un político viejo que se niega a aprender nuevas maromas, y uno demasiado cachorro que se divierte corrreteando su propia cola, son pasmosas, mientras que políticos con algo más de vergüencilla, estarían escondidos debajo de una piedra para ver si a la opinión pública se les olvida el asco que les han causado sus apestosos trapitos puestos a asolear, estos no, con la mayor desfachatez que hayamos visto, se pavonean por todos lados, dando muestras de que su moral, a sus propios y únicos ojos, sigue tan impoluta como el día en que se afiliaron al partido que los ha hecho gozar de las mieles de diversas bolsas presupuestales, llenándose hasta la diabetes… de dinero del pueblo.

Luego del escándalo de la vida de potentado que se da el “chico maravilla” de la política de ultraderecha, para quien ninguna escuela en el ancho, largo y espeso territorio mexicano es lo suficientemente buena para educar a sus retoños, los tiene en la más costosa, excluyente y no nos extrañaría que también racista en la ciudad de Atlanta, Georgia, adonde viaja religiosamente cada fin de semana para darse esos tan indispensables para los panistas, aires de buen padre de familia, hace su desplante de darse baños de pueblo acostado en el piso del palacio de gobierno de Veracruz tapado con un cobertor San Marcos. Hasta el cierre de esta edición no hemos podido averiguar si hay vuelo directo Jalapa-Atlanta, y si en el avión sirven champaña francesa o puro tepache envasado de origen.

Dicen los que de eso se han ocupado, que nadie en este mundo es verdaderamente rico mientras tenga la capacidad de contar el dinero que posee, pues parece que al Richi Ricón Anaya le pasa esto, o que en las escuelas confesionales donde estudió no le enseñaron aritmética, o que el mentir es parte de su postura política, pues cada día que pasa se enreda más con lo de su declaración 3 de 3, saliéndole ingresos aquí, allá y por todos lados, que con la cristiana alegría con que se los truena, da pánico que este cuate llegue alguna vez a un puesto donde pueda sacar el dinero a puños.

Ahora con Rosendo, pero no el otro Rosendo, el que dicen que es homónimo del homónimo que fue alcalde de Saltillo, senador de la República, aspirante a la gubernatura de Coahuila, director corporativo de PEMEX, asesino de un tortillero que trabajaba en la calle de Emilio Carranza y Ramón Corona, ese Rosendo. Él estaba de lo más contento y quitado de las penas del mundanal mundo, disfrutando de los millones y negocios hechos a la sombra del poder, cuando su nombre salió apestosamente embarrado en el tenebroso, pero jugosamente productivo asunto de Juan Manuel Muñoz Luévano, benefactor él de las mejores familias saltilleras, a quien todos, sin faltar uno, sintiéndose San Pedro, se han dedicado a negar, a ver si en algún futuro no viene a jalarles las patas para que “honren” sus compromisos… pero ese es otro cuento.

Rosendo, mencionado por tratos con Muñoz Luévano en turbios negocios de gasolineras y combustible robado, era para que procurara guardar un perfil lo más bajo posible, no le fueran a reclamar cualquiera de los fajos de culpas que tiene pendientes, pero no. Allí lo tienen firmando una carta abierta al otro panista del mismo nivel de moral que él, una joya de epistolaria política, de derechas se entiende.

En la misiva, quien se supone a sí mismo un viejo zorro de la polaca, le pide a Ricardo Anaya que, dado que será el Comité Ejecutivo del PAN el que designe quien será candidato a la gubernatura de Coahuila, dado que aquí son incapaces de lograrlo sin que corra sangre y halla un par de cadáveres que velar, exige que el elegido sea una persona, obviamente panista, preferentemente hombre y muy macho, blanco, con pedigrí, que cuente con la bendición papal y que sea saltillero de toda la vida, o de perdida coahuilense lo que no incluye a los laguneros, pero que además sea persona “limpia, honorable, creíble y con verdadero compromiso y vocación de servicio a la colectividad”.

Si estuviéramos hablando de cualquier otro partido, estaría del cocol encontrar un político que cumpliera con todas las cualidades que Rosendo, nuestro Rosendo no el otro, pone como características, ¿pero qué panista puede presumir de estas, más las otras?, capaz que en su fuero muy por encimita, Villarreal Dávila está pintando un retrato de sí mismo, no debería extrañarnos esto para nada, toda vez que como dijimos, en vez de andar como el gato Silvestre con una bolsa de papel de estraza en la cabeza para esconder su vergüenza, los panistas hacen como que la virgen les habla, y se regodean de sus cochinadas.

Continuando con la cartita, más parece sorna que otra cosa, que Rosendo pretenda que la designación del candidato del PAN a la gubernatura sea “fruto de una decisión sabia, madura, responsable, tomada después de escuchar atenta y respetuosamente todas las voces”… esto, salvo su mejor opinión, es para matar de risa a cualquiera, ¿de veras Rosendo, los panistas, alguien en el universo considera que “El cerillo” y su camarilla de afines, son capaces de tomar una decisión que caiga en la categoría de “sabia” como la de despreciar al sistema educativo nacional en pleno, de “madura” como la de mentirle a la Función Pública, a su partido, a sus militantes y a todo México, “responsable” como la manera en la que dilapida fortunas que dice que son suyas y que sospechamos que no tengan el origen que dice Anaya, ah y lo de escuchar con atención y respeto las voces que no sean las del coro celestial y aun a esos los tiran a Lucas?, de veras que hay que ser muy panista para creerse eso.

En fin, no por nada dicen, ellos, que Dios los cría y ellos se juntan, a ver si como los cuervos, no terminan sacándose los ojos mutuamente, por lo de la candidatura a gobernador de Coahuila o por cualquier otro pretexto, como si les hicieran falta.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

Descubre más desde El Demócrata

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo