EL MOMENTO DE LA IZQUIERDA

A como pintan las cosas en Coahuila, puede ser que el PRD termine como cuarta fuerza… o quinta o sexta, detrás de MORENA, del PT y de la UCD, y de quien resulte triunfador en la contienda por gobernador, entre el PRI y el PAN

BAILE Y COCHINO.-

Por Horacio Cárdenas

prd-coahuila

México, con todas sus injusticias sociales y económicas, algunas de ellas que se remontan a siglos, es, o debería ser, el espacio idóneo para que la izquierda accediera y se mantuviera en el poder, donde tuviera la oportunidad de demostrar que sus postulados doctrinarios, y más que eso, sus acaramelados discursos de mejoramiento de los niveles de bienestar de la población, además de la resolución de todos y cada uno de los problemas de los que echan la culpa a los gobiernos de centro y de derechas, estaría en sus limpias manos, esas que no han tenido la oportunidad de corromperse como les ha ocurrido a los otros partidos e ideologías.

En efecto, con el setenta o más por ciento viviendo en condiciones de pobreza, entre ellos un lastimoso porcentaje en pobreza extremadamente miserable, con grupos indígenas a los que históricamente se ha explotado, denigrado e ignorado, con fuertes tendencias en algunas universidades, sobre todo públicas, hacia ideologías de izquierda, con tantos activos pues, no cabe en la cabeza que primero, el país haya sido gobernado durante la mayor parte del siglo pasado por un partido político de centro suave como lo es el PRI, ni mucho menos en segundo, que a la hora de decidir la alternancia, prefiriera inclinarse por la derecha, tradicionalmente aliada a la clase patronal, religiosa y conservadora, que hacia la izquierda, más liberal y buena onda, pero así somos los mexicanos, imposibles de entender.

Algunos aficionados a las teorías de conspiración, dicen que en México es imposible que pudiera llegar a gobernar un candidato de un partido izquierdoso, por el simple hecho de que los Estados Unidos no lo permitirían, afirman ellos que en Washington no solo no se sentirían a gusto con un Fidel Castro, con un Hugo Chávez o un Nicolás Maduro, ni siquiera con un Evo Morales o una Michelle Bachelet o una Cristina Fernández, en su opinión, mucho antes que eso, favorecerían un golpe de mano al estilo de las dictaduras que gobernaron muchos países de Latinoamérica durante el tercer cuarto del Siglo XX, y la verdad, un Videla, un Trujillo, un Duvalier, un Pinochet o un Strossner, no es algo que agradara a un pueblo tan campechano como el nuestro, de allí que siempre prefiramos caminar sobre el lado filoso de la navaja, cayéndonos para el que corta más pero molesta menos.

Otra vena explicativa de lo que ocurre con las posibilidades de los partidos y candidatos de izquierda de llegar al poder en México, es que ellos y no otros, son sus peores enemigos, si pareciera que se la viven empeñados en sabotearse mutuamente, emulando en tierras nacas el pleito que tuvieron Lenin y Trotski, que aunque sin llegar a matarse a punta de pioletazos, sí practican una lucha por el control, ya que no por el poder, digna de mejor causa. Sí, todos son de izquierda y se reconocen como tales, pero en su opinión, unos son más izquierdosos que otros, más puros y puristas, y tanto, que exigen para sí mismos un reconocimiento que no son capaces de otorgar a sus correligionarios, si hasta se portan más soberbios que los de partidos a los que acusan precisamente de eso.

En las pasadas semanas, hablando del proceso electoral que se vive en Coahuila, tanto el Partido Revolucionario Institucional como el de Acción Nacional dieron muestra de que son capaces de resolver sus problemas internos con daños mínimos, y eso que ellos sí saben lo que pueden ganar o lo que pueden perder. Fue notorio como Hilda Fernández después de llegar hasta pedir licencia en el Senado, al final se alineó, lo mismo que Luis Fernando Salazar luego de cantarle sus verdades a Ricardo Anaya, hizo un acto de contrición política y hasta hizo el show de darle el espaldarazo al otro Anaya, acá entre nos, no se esperaba menos de ninguno de ellos, el sistema manda que la política en México es tragar sapos y culebras sin hacer gestos… y además poner la sonrisota de que les supieron rico, el único prieto en el arroz fue Javier Guerrero, veremos qué tanto sabe de veras de polaca desde las bases.

Complementando lo que decíamos al principio, de que México es el espacio ideal para la llegada de la izquierda al poder, podemos decir además que es este el mejor momento para lograrlo, esto pasando por encima de que alguien del otro lado del muro quiera evitarlo, o de sus propios pleitos internos, es tanto el descontento con el gobierno priísta y tanto el desencanto ocasionado por los gobiernos panistas de la alternancia, que en los siguientes procesos electorales, el federal y los de los estados, quien marcha con mayores posibilidades, es precisamente, la izquierda.

Pero una cosa es que, como dicen algunos sesudos analistas, las condiciones estén dadas, y otra muy diferente, que estén regaladas. Porque si como dicen, los grillos de izquierdas no son capaces de caerse bien ni siquiera entre ellos mismos, ¿Cómo esperan atraer simpatizantes lo suficientemente motivados como para que voten por ellos en los comicios?, en dos de los procesos electorales más importantes de este 2017, el de la renovación de poderes en Coahuila y en lo que para todos los efectos románticos, políticos y prácticos es la joya de la corona, el Estado de México, el Partido de la Revolución Democrática ha decidido decir NO a esa persona que les ha ofrecido una alianza, mediante la cual pudieran arañar el añorado poder.

En ambos casos, Coahuila y el EdoMex la alternancia suena posible, o sonaba, hasta que las izquierdas se vuelven a poner sus moños y jugársela solos. Todos saben, excepción de los perredistas, que desde que Andrés Manuel López Obrador se fue para crear MORENA, llevándose a buena parte de los activos del PRD, sus posibilidades electorales han decaído enormemente, ¿Cuánto? Eso se demostrará en las elecciones, las estatales y las federales.

Y como el PRD es incapaz de aliarse con su hermano gemelo MORENA, mínimo podría buscar ir con el Partido Acción Nacional, que mire que para que estos cutufos hayan aceptado siquiera platicar de alianzas… es porque algo habrán aprendido de política que no sabían, concretamente que la unión puede lograr lo que la atomización de partidos no es capaz, vencer a un PRI diezmado sí, pero no herido de muerte.

A como pintan las cosas en Coahuila, puede ser que el PRD termine como cuarta fuerza… o quinta o sexta, detrás de MORENA, del PT y de la UCD, y de quien resulte triunfador en la contienda por gobernador, entre el PRI y el PAN. En el Estado de México lo mismo, ¿es ese el destino de la izquierda mexicana, siempre desperdiciar las oportunidades por envidias y enconos internos?, si siguen por donde van, no solo perderán Coahuila y el Estado de México, sino también el antiguo Distrito Federal y a la elección presidencial no le harán ni cosquillas.

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