La Quimera de Pep.-
Escribe: José Luis Cuevas.-

Hay frases que han quedado en la historia de México como una constante, no se han ido y se han consolidan cada vez más como muy vigentes en la agenda de pendientes a lo largo de varios años, debido a los elementos que incorporan dentro de sí.
“Presente y no pasado es lo que México necesita” una frase no muy conocida del Presidente Benito Juárez que plasma de manera clara la tendencia que se tiene a añorar el pasado, pensando que todo tiempo ya transcurrido fue mejor; lo cual no es necesariamente cierto debido a que es precisamente ese pasado el que nos catapultó a las condiciones imperantes en el presente. La vida no es progresiva.
Juárez que fue votado como el primer lugar de entre los mexicanos favoritos durante el programa organizado por el canal televisivo History Channel con motivo del Bicentenario de la Independencia y los cien años de la Revolución, que llevó por nombre “El gran Mexicano”. Es bastante interesante ese podio debido a los personajes que en él aparecen además de Benito: Pedro Infante y Zapata, entre otros. Resulta interesante que no aparecen líderes político–sociales contemporáneos, siendo que por citar un ejemplo, en Rusia se llevó a cabo un sondeo en el cual el primer puesto se lo llevó el controvertido Vladimir Putin, por encima de figuras como Stalin. “Presente y no pasado…”
La falta de un plan propicia estas situaciones en las que se añora el pasado con figuras construidas en base a una historia oficial; es importante una guía, un rumbo porque no se puede ir solventando situaciones de contingencias conforme van sucediendo; no se puede ir haciendo bomberazos. Ojo, que sí existió un plan pero no salió como lo esperaban, el de las reformas estructurales, sin embargo quedó claro que no había plan B. El ultimo gasolinazo como cereza en el pastel.
Además de eso ahora tener que lidiar con la llegada de Mr. Trump a la presidencia del vecino país, con lo cual también se han comenzado a echar de menos los tiempos en que el comercio bilateral era fluido y de cooperación (mano de obra barata y calificada a cambio de salarios bajos); a pesar de que estos tratados comerciales no se han disuelto cuando menos de manera formal.
Las promesas pretenciosas del empresario pusieron a tambalear los indicadores económicos nacionales, al grado que nuestra moneda parecía el barómetro de su avance en los comicios. Por lo que con su arribo al poder comienza una nueva etapa en las relaciones económicas y políticas del mundo, siendo que EEUU es la punta de la nave en estos rubros.
Puede ser esta una oportunidad para que quienes deben tomar decisiones en México cambien el rumbo en búsqueda de alternativas reales que ofrezcan más solidez y menos incertidumbre; porque el problema no es Trump, el problema es que se ha sostenido un modelo en el que dependemos del exterior, bien, son los riesgos de la globalización pero no justifica la falta de firmeza que se tiene en el mercado interno, y la ausencia de un rumbo claro.
Una estrategia fácil es culpar al extranjero de lo que acontece al interior, no hacerse responsable pero si Trump es un problema será primero una amenaza para la estabilidad de su país, el que gobierna.

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