
Múzquiz, Coah., 14 de marzo.- El pueblo entero acudió a la iglesia para dar el último adiós a Candelaria y Rosa María Obregón Castillo y María Elena Buentello Gallegos, las tres ancianas asesinadas a golpes dentro de su domicilio.
Los sacerdotes Pedro Luis Soto Huerta y José Manuel Aranda ordenaron retirar las bancas para que la mayor parte de los ciudadanos, que acudieron a la misa de cuerpo presente de las tres víctimas de la delincuencia, pudieran tener un lugar en la Iglesia Santa Rosa.
La misa, realizada ayer mismo duró una hora, después los restos mortales de las tres ancianas fueron trasladados al Panteón del pueblo, hasta donde las acompañaron los ciudadanos quienes además externaron su malestar por estos crímenes y exigieron a las autoridades ponerse a trabajar para dar con el paradero del o los asesinos.

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