La quimera de Pep.-
Escribe: José Luis Cuevas.-

Los días festivos son motivo de felicidad entre la población, sobre todo cuando ello implica la ausencia en cuestiones laborales, académicas o simplemente de rutina. Los motivos, como sabemos, son bastante variados, desde las festividades religiosas y hasta las de corte histórico. En esas tesituras se acerca uno bastante interesante, el natalicio de Benito Juárez, mismo que coincide con la fecha del inicio de la siguiente estación del año, la primavera; en realidad no todos nacemos el mismo día que las flores, Benito sí.
Es por ello que me ha venido a la cabeza el recordar cuántas cosas –o cuáles de ellas- vagan en mi inconsciente sobre el oriundo de Oaxaca. Empezando por ahí, justamente, hay quienes dicen que en realidad no fue él quien nació en Guelatao, sino Guelatao quien nació con Juárez porque debido al peso que se le ha dado a su figura en la historia, ha sido objeto de innumerables recursos destinados al embellecimiento del lugar, incluso habrá que recordar su nombre completo: Guelatao de Juárez.
Otro hecho interesante es aquella anécdota de los campaneros que se apersonaron en Palacio Nacional para depositar frente al mismo las cuerdas de sus campanas. Guillermo Prieto, uno de sus hombres de confianza, le comunica sobre tan singular acontecimiento: una multitud (vaya usted a saber la dimensión) se congrega frente al edificio del poder en México para entregarle las cuerdas de las campanas, desde luego que esto desconcertó al Presidente pero ¿el motivo? Se oponían a hacer sonar las campanas para celebrar la entrada de los franceses a Puebla, todo esto por orden del arzobispo Pelagio Antonio de Labastida. Sin embargo este acto de resistencia se da en medio de una situación en la que la ciudad ya era cercada por las tropas contrarias, aun así, los campaneros llevaron a cabo este acto de resistencia. La historia de México, la resistencia.
Otro de los que me acuerdo: ¿Qué se lleva Juárez en su carruaje, cuando comienza su peregrinaje por el país? Entre otras cosas, el archivo de la nación. No se puede llevar el tesoro porque no hay tal, pero sí los baúles con el archivo. La única cosa clara es que la resistencia había comenzado.
Benito es de esos personajes sobre los cuales podrían transcurrir las horas hablando, una pieza fundamental en la construcción del México actual, y de la cual muchas veces han abusado en su uso. ¿De qué se acuerda usted?
Hasta la próxima

Deja un comentario