Red Ruffing, contra la adversidad…

Aquellos Tiempos.-

Por Miguel Ángel Genis Guzmán.-

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Red Ruffing fue el mejor ejemplo de un atleta para los jóvenes y aún para los veteranos de la década de los treinta. El como ninguno, luchó contra la adversidad y se convirtió en estrella del montículo de los yanquis de Nueva York y lo mismo compartió la gloria del inmenso Babe Ruth, como del caballo de Hierro Lou Gehrig y el inmortal Joe Dimaggio.

Vivió la época dorada de los famosos “Bombarderos del Bronx” después de haber superado un accidente que sufrió en las minas donde trabajaba en su juventud. Y que le costó la pérdida de cuatro dedos del pie izquierdo.

Para un hombre como Ruffing eso no fue obstáculo que le impidiera jugar su deporte favorito como ya no podía correr con la misma habilidad y ligereza que antes del accidente, dejó de jugar en los jardines que era la posición que más le gustaba y donde tenía mejor rendimiento… Hasta entonces.

Probó en el montículo y los yanquis siempre agradecieron la decisión de Ruffing que con el paso de los años se convirtió en su monticulista estrella y especialista en abrir las series mundiales de una de las épocas más gloriosas de losMulos de Manhattan.

Tal vez por haber sido jardinero al principio de su carrera. Charles “red” Ruffing era considerado como uno de los monticulistas más peligrosos a la hora de empuñar el bat porque solía conectar con solidez la esférica.

Lanzando fue muy participativo, por eso sus números registran 273 ganados y 225 perdidos durante su paso por las ligas mayores donde subió al montículo en 624 ocasiones.

Participó con los yanquis en siete series mundiales y se agenció siete triunfos a cambio de dos derrotas. Durante cuatro temporadas consecutivas ganó 20 o más encuentros. Su promedio de carreras limpias admitidas de por vida fue de 3.80 por cada nueve entradas y se anotó 46 blanqueadas.

En 1932 los yanquis se enfrentaron en la serie mundial a los cachorros de chicago y el grandioso Ruffing empezó a escribir su historia del máximo abridor de juegos en los clásicos de otoño. Lanzó el primer partido y obtuvo su primer triunfo con anotación de 12 carreras a seis.

Más de 42 mil fanáticos que acudieron esa tarde al Yanqui Stadium de Nueva York, vieron lanzar a Ruffing y aplaudieron la demostración de bateo de los fabulosos bombarderos del Bronx encabezados por Babe Ruth, Lou Gehrig, Tony Lazzeri, Bill Dickey, Earle Combs y Frankie Crosseti entre otros. Los Mulos de Manhattan ganaron al serie en cuatro juegos seguidos.

Nuevamente los neoyorkinos volvieron a la gran fiesta del mes de octubre de 1936 para derrotar a los gigantes de Nueva York cuatro juegos a dos inició el primer juego y lo perdió 6 carreras a una, lanzando contra el tremendo Carl Hubbell. Red volvió a subir al montículo en el sexto juego y lo dejó empatado cuatro a cuatro, finalmente los yanquis perdieron en diez entradas.

Al siguiente año, los “Bombarderos” vencieron a los gigantes cuatro juegos a uno. Ruffing lanzó y ganó el segundo encuentro con anotación final de ocho carreras a una, volvió a lanzar las nueve entradas. Desde la serie mundial anterior, el inmortal Babe Ruth ya no apareció con los yanquis, de hecho, ya se había retirado de los diamantes, pero apareció en los jardines de los Mulos el talentoso Joe Dimaggio.

Luego como era su costumbre, volvió al montículo en el primer juego de la serie mundial de 1938 y se anotó la victoria tres carreras a una y volvió a la loma de las serpentinas en el cuarto juego para anotarse otro triunfo con resultado final de ocho carreras a tres. Los dos encuentros los lanzó completos.

En una serie corta de cuatro juegos que ganaron los yanquis por limpia a los Rojos de Cincinnati en 1939, Red lanzó y ganó el primer juego del clásico dos carreras a una y como era y como siempre, se mantuvo en el montículo las nueve entradas.

Su última aparición en los clásicos de otoño fue en 1941m en la recordada serie que los yanquis le ganaron a los Dodgers de Brooklyn, cuando en la novena entrada del cuarto juego, donde Mickey Owen cátcher de este equipo dejó que se le colara el tercer estrike con que se consumaba el tercer out al ser ponchado por Tommy Henrich, dejando así que este tomara el primer cojín.

De haber detenido Owen la pelota, Brooklyn se habría anotado el triunfo tres carreras a dos, pero al embasarse Henrich, vino Di Maggio con un imparable y detrás de él Charlie Keller conectó doblete para empujar dos carreras, después Dickey recibió la base por bolas y el tremendo Joe Gordon se destapó con otro doblete productos de dos carreras.

Todavía los Dodgers batearon la novena entrada, ya que el juego tuvo lugar en Brooklyn, pero nada pudieron hacer y los yanquis ganaron el partido cuatro a dos y al otro día, volvieron a derrotar a los alicaídos “Esquivadores” tres carreras a una y los fanáticos le colgaron a su propio equipo el apodo de MALETAS quele duró hasta 1955 cuando por fin pudieron derrotar a los “Mulos” después de sufrir cinco derrotas frente a ellos en los últimos 15 años.

Red Ruffing nació el 3 de mayo de 1905 en Granville ilinois y murió el 17 de febrero de 1986 en Cleveland Ohio. Ingresó al salón de la fama del beisbol en 1967.

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