IG-LA COLUMNA
Por Isidro García.-

Torreón, Coah., 05 de agosto 2019.- LAS QUEJAS cada vez más recurrentes por el Operativo Alcoholímetro en Torreón se han convertido en palabras al aire. Las quejas son por las inapropiadas actuaciones de la prueba por parte de los elementos de la Dirección de Tránsito y Vialidad de Pedro Luis Bernal Espinosa, por la prepotencia de los elementos, por la confiabilidad de las pruebas, por las trampas de los agentes a los conductores, por las detenciones, por el afán recaudatorio y por la falta de transparencia en el dinero que se recauda. A pesar de todo esto, no hay absolutamente ninguna señal para: 1. Revisar los protocolos del operativo. 2. Capacitar a los elementos para el desempeño de su trabajo. 3. Verificar el funcionamiento del alcoholímetro. 4. Realizar modificaciones al operativo. y 5. Informar puntualmente sobre el destino de los miles de pesos que semana a semana se recaudan por concepto de detectar a personas con aliento alcohólico o en estado de embriaguez. Las revisiones o modificaciones pueden ser tan largas o cortas, según la opinión de los ciudadanos pero en este espacio sólo mencionamos algunas de ellas. En pocas palabras, la respuesta de las autoridades municipales a las quejas es la de “ni lo veo ni los oigo”. En este espacio hemos señalado que, como en cualquier caso de infracciones o pago de contribuciones, hay ciudadanos que se quejan porque no les gusta ser infraccionados o pagar sus impuestos. Sin embargo, también hemos señalado infinidad de casos en los que los ciudadanos se quejan de malas prácticas del Operativo Alcoholímetro pero la respuesta ha sido el silencio. Lo deseable es que las autoridades municipales ordenaran revisar la aplicación del Operativo Alcoholímetro ya no para eliminarlo, porque claramente no vemos esa posibilidad, sino para mejorarlo y lograr la satisfacción del ciudadano en ese renglón…
“AMIGOS, QUIERO COMPARTIR con ustedes mi experiencia de ayer (viernes). En estos últimos días he seguido la situación de los tránsitos y las respuestas de las autoridades frente a los sucesos. Como es costumbre, cada fin de semana el Alcoholímetro se instala en el Bulevar Revolución, a unos 100 metros antes del Hotel Crown Plaza, de oriente (rumbo) a centro. Quienes me conocen saben que no bebo alcohol”, así empieza el joven Jorge Saucedo su experiencia negativa sobre el Operativo Alcoholímetro. Efectivamente, quienes conocemos al joven sabemos que no consume alcohol. Jorge continúa con su relato. “Ayer (viernes) veníamos del concierto de Camila y Sin Bandera, nos tocó pasar por el operativo antes mencionado. Todo fue normal, nos permitieron pasar y continuamos nuestro camino a casa. Al llegar al semáforo para entrar a City Club, había una patrulla de Vialidad que esperaba detener a alguien. Lo intentó con un carro que iba adelante de nosotros pero como entró al hotel antes mencionado, no pudo hacerle la señal de alto. Cuando nos tocó la vuelta y pasamos a un costado de ella, dejó que avanzáramos unos 100 metros y nos marcó la parada con las luces. Al detenerme espero a que baje el agente, lo primero que hice fue preguntarle: «¿Cuál es el motivo de la revisión?». De una manera prepotente me explica que es parte del Operativo Alcoholímetro y me menciona que me volverá a aplicar la prueba. Le comento que justo acabo de pasar por el punto de revisión y ya había sucedido eso (es imposible no pasar por el punto de revisión y dar la vuelta donde comento). El agente con una actitud arrogante me dice que lo tengo que volver a hacer y es claro que para ese punto ya me encontraba molesto. Al final, se dio cuenta que no tenía aliento alcohólico y pude continuar mi camino. Mi historia no tuvo un final como las que salen en las redes pero sí tengo varios puntos en común y se los comparto. 1.- Es evidente la actitud recaudatoria que tienen los agentes de Vialidad. Pero la pregunta debería ser: ¿Quién se beneficia de ese dinero? Porque los ciudadanos no somos los beneficiados, seguimos con la misma infraestructura vial y servicios. 2.- ¿Por qué esa actitud prepotente y arrogante de nuestras autoridades? 3.- En este caso yo venía de un plan tranquilo y muy contento. Y eso cambió por la reacción de la autoridad. Es evidente que el ciudadano se va a molestar si no hay sentido para la revisión. 4.- Estoy seguro que lo que pasó ayer (viernes) es algo tan común que lo que vemos en redes sociales es simplemente una reacción a lo sucedido. 5.- Es urgente que las autoridades tomen realmente medidas y conciencia de lo que representa este problema para la administración. 6.- Si les llega a suceder una situación similar, respiren profundo, esperen la respuesta de la autoridad y si ya ven que esto va por otro lado, usen su celular para documentar todo (es un derecho)”. Hasta aquí el testimonio de Jorge Saucedo, uno de los tantos casos que han sido denunciados por los ciudadanos que no obtienen una respuesta por parte de las autoridades municipales…
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