fbpx

La patria, sus servidores y sus divisiones

NOTICIAS DIVERSAS

Por: Héctor Barragán.-

La patria es la nación de donde las personas son originarias y a la cual por ese solo hacho se vinculan moral y afectivamente de modo indestructible.
Y nación es el conjunto de personas ligadas por la comunidad de origen, igual idioma, igualdad de creencias religiosas, costumbres, aspiraciones a realizar o reunión de algunas de ellas para lograr un destino. La nación surge y se perfecciona en la historia.

Cuentan con su territorio y los recursos del mismo para su mantenimiento y desarrollo.

Entre los cuales un grupo selecto es segregado para atender las necesidades y servicios comunes en la administración y desarrollo de la comunidad, quienes perciben lo necesario para desempeñar de la mejor manera su función.

Sus labores son por naturaleza de mayor jerarquía y responsabilidad que las actividades individuales y de grupos particulares y requiere de una entrega total a esas labores, sin que pretendan por ello remuneraciones superiores a los particulares, si bien unos y otros responderán de la calidad, eficiencia y dedicación que son en sus respectivos contratos. Es decir, no percibirán dinero o prestaciones adicionales a las de su contratación.
Todos los integrantes de la comunidad cumplirán las disposiciones legales que se emitan, particularmente los empleados y funcionarios públicos, quienes tendrán además la responsabilidad de vigila el cumplimiento de toda disposición.

Sin distinciones, el empleado público, estará a disposición de la cobertura de necesidades y emergencias de la comunidad, ni tampoco excepciones.
Principiando con el territorio, que se destinará al uso y usufructo de los connacionales, con todas las riquezas que contiene, incluyendo el subsuelo. Será explotado para dar trabajo y riquezas, primeramente, a otros connacionales, hasta que haya suficientes fuentes laborales.

Con objeto de cumplimentar los propósitos que expresara el General José María Morelos y Pavón en su documento, Los Sentimientos de la Nación, todavía vigentes, reducir la pobreza y, moderar la riqueza.

Dentro de lo cual se comprende la existencia de un mercado fuerte, potencialmente un país culto, justo, con delincuencia mínima.

Aunque por definición un pueblo grande tiene que ser unido, sostener sus principios y actividades más importantes por la mayoría de sus integrantes. Y previamente contar con un gobierno capacitado, pero respaldado por una parte importante de los habitantes y responder a los valores que hacen la esencia justamente, de una comunidad próspera y poderosa.

México, desde su nacimiento se caracteriza precisamente, por lo contrario, una importante división, en un tiempo de indios y peninsulares; otro tiempo, en que los criollos llegaron a ocupar la posición económica y social más importante, frente a la parte más significativa de indios y mestizos; posteriormente y sin que se haya consolidado el mestizaje, la división es entre los ricos y los pobres, entre los últimos en posición desventajosa todavía más los indígenas, en minoría.

Otros nombres del México fraccionado, – insurgentes y realistas antes de la independencia; liberales y conservadores y posteriormente se funden los términos y no quedan caras sus posiciones.

Pero lo lamentable del caso es la situación radical de las distintas posturas, la intransigencia, con lo que dejan de lado, lamentablemente los intereses del país, los valores humanos que los deben unir y los cuales en el fondo importan para la construcción de una comunidad lógica, constructiva, justa, valiosa en el más pleno de los sentidos.

El máximo dirigente político del país en la actualidad considera que todos los mexicanos son «buenos», pero lamentablemente la mayor parte no cumple con todos los requisitos que se necesitan para merecer el calificativo de esa bondad.

Los empresarios, comerciantes, intermediarios, hablando en grandes números, se quedan con parte de los salarios que deben pagar a sus obreros y empleados, dejándoles un ingreso que los mantiene en la pobreza y los hace incapaces de ser buenos consumidores de la producción. Sus ingresos excesivos lo destinan al consumo suntuario, los lujos en el comer, vestir, viajar, sin ser todo lo activos inversionistas que deben ser para que haya los empleos necesarios en el país, propiciando la desocupación y así el fomento de actividades ilegales y de elevados rendimientos, pero altamente antisociales.

Los trabajadores en general, al sentirse mal pagados, tienen la tentación de faltar a la honradez, al ocio en lugar de la dedicación en perjuicio propio y de su fuente de trabajo.

Trabajadores y patrones son desconfiados uno con otro, con menoscabo para ambos y con respecto al gobierno al que obligan a pedir prestado, pagando intereses e hipotecando el futuro nacional o regional según el caso y probablemente con perjuicio de ñ importante trabajo administrativo que le corresponde, los servicios públicos, fomento cultural y la infraestructura y fomento de actividades productivas.

La responsabilidad del aprovechamiento de los recursos naturales del país, a fondo, es decir, desde la obtención de materia prima hasta los productos terminados, es necesariamente de todo el habitante de la comunidad, lo mismo los minerales, que hidrocarburos, a costa de reducir las ganancias de loe exportadores de materias primas, de los importadores de cosas de otras nacionalidades y que se fabrican, pueden o deben fabricarse dentro de nuestras fronteras.

Para lo cual es indispensable un cambio de actitud y modo de pensar y actuar, fijos en el objetivo país y comunidad de mexicanos, desde la escuela a las labores profesionales, a los investigadores en las empresas, el gobierno y las universidades y laboratorios y talleres.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: