fbpx

LA UIF TRAS LOS INTOCABLES

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

Los líderes de la UNTA están en la mira de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF)

Cada quien tendrá su opinión respecto a la actuación de la Unidad de Inteligencia Financiera, entidad administrativa supuestamente adscrita orgánicamente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, pero que a veces parece que actúa completamente libre, o lo que es peor, que depende absolutamente de la voluntad expresa o hasta intuida, del presidente de la República.

En el sexenio pasado la UIF era bastante respetada en los distintos círculos de poder, al interior y fuera de la administración pública, más por el potencial que pudiera tener, que porque realmente ejerciera ese potencial. A como se han venido ventilando las cosas, la gestión de Enrique Peña Nieto dejó mucho que desear en materia de honestidad, y mucho que perseguir en lo que a corrupción se refiere, no siendo pocas las sospechas de que no había una hoja del árbol de la corrupción, que no se moviera con conocimiento del último inquilino de Los Pinos, y por el contrario, que la “savia” producto de las corruptelas tenía que llegar al mismísimo tronco del poder.

Pues a pesar de ello, la Unidad mantuvo una cierta imagen de integridad, algo que no compartía con dependencias como la Secretaría de la Función Pública, con la todavía Procuraduría General de la República, y otros organismos de pretendido control, que para lo que servían era para ocultar el rastro de las malas acciones de los consentidos del régimen. Sí, se puede decir que la UIF estaba de adorno, un adorno amenazante, que muy poca acción vio hasta el último día del sexenio anterior.

Nada que ver con lo que ocurre en esta administración, no estamos exagerando al señalar que la Unidad de Inteligencia Financiera se ha convertido en el brazo ejecutor, el arma de elección de la Cuarta Transformación, operando con una velocidad y una efectividad que no tienen, por ejemplo, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de la Función Pública, la Auditoría Superior de la Federación, para decirlo en una palabra, nadie.

No sabemos si fue un destello de genialidad, de los pocos que ha tenido el Rayito de Esperanza que tenemos de presidente, o fue la habilidad de Santiago Nieto para colarse en el ánimo presidencial, siendo que era un político heredado del “sexenio de la corrupción”, el de Peña Nieto, no este, porque luego no queda claro, y que por haber sido ninguneado por la clase política del nuevo PRI, fue acogido como mártir, el mismo caso del Dr. López Gatell, cuya única virtud es que Felipe Calderón lo congeló durante su administración.

Sinceramente no sabemos si la Unidad de Inteligencia Financiera opera en el marco de la legalidad, o se excede, haciendo pinza con el Instituto para devolver al pueblo lo robado, ha habido ya varios casos en que lo que la UIF ordena congelar y asegurar, el otro lo programa para remate, aun antes que haya juicio, sentencia y lo que sea, a la hora que el afectado quiere ver donde quedaron sus bienes… estos ya no son suyos, sino de quien fue el mejor postor en la subasta.

Hay quien dice que la Unidad de Inteligencia se está portando más papista que el papa, o más pejista que el peje, repartiendo órdenes de congelar cuentas bancarias a una velocidad pasmosa, muy superior a la que otras dependencias que entregan becas para los ninis, que compran medicamentos para los niños con cáncer o reparten los libros de texto gratuitos. A veces se exceden, como en el caso de los participantes en la protesta contra la entrega de agua a los Estados Unidos allá en Chihuahua, donde congelaron las cuentas del exgobernador Baeza, pero también las del municipio de Delicias y hasta de un ranchero, líder del movimiento, que tenía ahorrados 26 mil pesos, pero parece que en el portal de la Unidad de Inteligencia Financiera está inscrito con letras góticas: más vale que sobre y no que falte…

Donde tenemos que darle la razón a la Cuarta Transformación en cuanto a su intención, y a la Unidad de Inteligencia Financiera en sus métodos, es en el caso de las organizaciones, que bajo la fachada de ser gremiales, étnicas, sociales, o una melcocha de eso y más, han medrado durante décadas de los presupuestos públicos, es más, del sistema político mexicano, sin contribuir a resolver los problemas que se supone que abanderan, pues los beneficios que logran, a veces bastante suculentos, jamás llegan a sus bases de simpatizantes, quienes se mantienen en la pobreza bajo generaciones de líderes que se enriquecen hasta lo fabuloso.

En la mira de la UIF está la tristemente célebre Antorcha Campesina, que tanto perjuicio ha causado a monumentos públicos, vías de comunicación, los consabidos presupuestos públicos, a cambio de… de ninguna mejora para sus agremiados. Por lo pronto hace unas pocas semanas a los dirigentes de Antorcha en el Estado de México les congelaron varias cuentas bancarias, por una cantidad respetable de millones de pesos, amparada la acción en procesos que se les siguen a los tales líderes por delitos que van desde el robo de automóviles hasta el asesinato, despojo de tierras, entre un abanico de delitos que se extiende a dos o tres décadas. Los antorchistas se sintieron intocables durante sexenios, casi que desde el de Echeverría hasta acá, pasando por los gobiernos de alternancia y el regreso del Nuevo PRI, y no solo no los tocaron sino que los forraron de billetes para que se estuvieran sosiegos.

La otra organización paralela a la que la UIF trae entre ceja y ceja es la todavía más triste aunque menos célebre Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, la UNTA, que igual, ha sido autora de desmán y medio a lo largo y ancho del país, y que junto con Antorcha Campesina, mantiene presencia en el Estado de Coahuila, donde han manipulado a comunidades de campesinos para armar protestas, plantones y tomas, con las que luego chantajean al gobierno estatal y los municipales, además de a dependencias federales, para la entrega de dinero en efectivo y una que otra resolución a favor de las demandas presentadas, mismas que los líderes se encargan de comercializar a su conveniencia, de tal manera que jamás llegan a los campesinos, que viendo que no llega nada, sienten que los ignoran y se burlan de ellos.

La Unidad de Inteligencia Financiera anda tras la osamenta de José Luis López, líder de la UNTA en Coahuila, de algunos familiares y colaboradores cercanos, pues hay elementos suficientes para probar que los recursos que obtenían de dependencias gubernamentales del sector agrario nunca llegaban a sus beneficiarios, en una acción refleja de lo que la UIF ha enderezado contra Álvaro López Ríos, dirigente nacional de la organización, acusado de lo mismo, nada más que a escala nacional. De concretarse esto tendremos algo grande que aplaudirle a la 4T, porque lacras como Antorcha y la UNTA han medrado del dinero de los coahuilenses y los mexicanos por ya demasiado tiempo, si la UIF les congela sus cuentas, y el INDEP las remata para devolverlo al pueblo de Coahuila y México, se habrán ganado un respeto que tanta falta le hace a la actual administración federal.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: