fbpx

EL SALTILLO DE CHEMA

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

Es difícil dejar de ser lo que siempre fuimos. O bueno, no necesariamente lo que siempre fuimos, porque para bien o mal aun las sociedades más reacias al cambio y recalcitrantes para todo, tienen que evolucionar, y si son como Saltillo, lo hacen cuando las circunstancias les aprietan, que si no, se quedarían en sus marchitos laureles por los siglos de los siglos.

La actual capital de Coahuila tuvo sus momentos dorados en distintos momentos de la historia, y lo decimos así porque no fue como Puebla de los Ángeles, trazada por el dedo divino, acá entre los lerdos conquistadores y la indiada que los venían acompañando, se asentaron sobre el trazo de los arroyos, que eran y siguen siendo muchos y latosos.

Nadie dijo tú Saltillo, ustedes saltillenses, regirán los destinos de Coahuila, para nada, ¿Cómo habrán estado las cosas que hasta la Hacienda de Patos fue capital de lo que hoy es el estado?, bueno, también Monclova, y si nos vamos a cuestiones de relevancia política, social, económica y demás, Torreón ha fungido como centro de poder en la entidad más o menos por la mitad de los años que tiene existiendo como ciudad, pero sí, haciéndoles caso a sus promotores, saltillenses de toda la vida, como Saltillo no hay dos, de sucursal del cielo no la bajan, y hasta preferirían quedarse aquí, ya ve que no son especialmente moviditos.

En algún momento Saltillo fue paso obligado del centro hacia el norte, ya ve como se organizaban los conquistadores ya como colonizadores,  para explorar, seguir conquistando, controlar y comerciar, y emprendiendo el camino de regreso, para noticiar lo que ocurría en los territorios más alejados de la capital, usted sabe, saliendo de México todo es Cuautitlán, y Saltillo era escala inevitable, todavía no se construían los libramientos, que tampoco son tan solicitados, mucha gente prefiere seguir llegándose a Saltillo, así sea para quitarse la tierra de la carretera.

En otra época la feria de Saltillo era de las más importantes del país, habiendo llegado a fungir como enlace social, político, económico, cultural y demás entre las distintas regiones de la nación todavía bastante salvaje en varios respectos. La feria de Saltillo era famosa a nivel nacional, un acontecimiento no únicamente comercial, sino hasta político, que para sumar adeptos a las causas servía, para pasar mensajes sediciosos, eso aparte de intercambiar todo lo intercambiable en una época en que el territorio parecía casi infinito, venir a Saltillo era una peregrinación, que lo crea o no, despertaba entusiasmos.

Mucho de lo bueno y también de lo malo que son los saltilleros de ahora, proviene de aquellos tiempos idos, de aquella ciudad gloriosa que fue centro político durante varios importantes acontecimientos históricos, vino a decaer tristemente.

De ser un punto de agitación, repetimos que para bien o para mal, cayó en un pasmo del que al parecer la gran mayoría de los habitantes se mostraba reacio a salir, ¿para qué?, si alguien quería otra cosa, que se marchara, y así Saltillo vio partir a muchos de sus mejores hombres y mujeres, y uno quisiera pensar que estamos hablando de algún momento de decaimiento en el pasado más o menos lejano, pero no, todavía en las redes sociales, nuevecitas para muchísimas cosas, es lastimoso atestiguar todavía el clásico de Saltillo: si no les gusta, se están tardando en irse, actitud que contrasta del cielo a la tierra con lo que se vive en otros sitios del mismo México, donde las diferencias pueden ser irreconciliables, pero a nadie se le ocurre decirle al otro, mejor vete y déjanos como estamos, que así nos gusta.

Todo esto ha llevado a lo que hemos dado en llamar el complejo saltillero, el cual se  caracteriza por una búsqueda permanente de los habitantes de la capital, por demostrarle al mundo, bueno, a Coahuila y al país, que de veras, aquí somos buenos ¿qué buenos?, los mejores.

Otra vez, lo que no se le ocurriría a gente de otros lugares, acá es una constante que llena los requisitos de complejo. si da la impresión de que hay una dependencia del municipio, una oficina con nivel de dirección de área mínimo, encargada de concursar en lo que sea que se puede concursar, en participar en lo que se pueda participar y en comparar en todo lo que sea comparable, a fin de dar la imagen primero a los saltillenses, que eso es lo de menos, porque lo de más es que están plenamente convencidos de que en eso, aunque sea solo en eso, sus autoridades tienen razón, y luego al mundo entero que de veras, Saltillo es lo máximo.

De las cosas que recordamos, Óscar Pimentel fue presidente de algo así como la asociación de presidentes municipales, la verdad fue la primera y única ocasión que supimos que existía esa cosa, ¿o será que es tan importante, pero tan importante que solo la publicita el titular de la cartera y mientras lo es?, esa vez Saltillo se sintió importante.

En dos que tres ocasiones Saltillo ha sido mencionado, no en número uno, pero en el top three, como una de las mejores ciudades para vivir, como una de las ciudades más competitivas, y de esto, no solamente de México sino de América Latina, en por lo menos dos ocasiones en los últimos años, la capital de Coahuila ha salido entre las ciudades más seguras del país… o bueno, las ciudades en las que la gente percibe menor grado de inseguridad, no es lo mismo, pero se pregona como tal.

¿Qué otra cosa?, bueno, pues ya con ganas de que no se vaya sin su reconocimiento debido, el alcalde de Saltillo, Manolo Jiménez fue calificado como el segundo mejor presidente municipal en el país, no ha de ser poca cosa, si tomamos en cuenta que hay dos mil quinientos municipios en México, aunque tampoco creemos que se evalúe ni a una décima parte, a lo mejor ni una centésima, y no nada más para lo del mejor alcalde, sino para todo lo demás mencionado, más las que se nos escapan de momento.

Repetimos que es un complejo porque hasta la Escoba de Plata nos han dado y nos sentimos soñados con vaciladas como esa. Ahora que está por cambiar la administración municipal, el alcalde entrante tendrá que buscar y encontrar por todos los medios cosas en las que destaque Saltillo, y eso no pinta como una tarea simple para José María Fraustro, y menos todavía cuando que, como todo político, tiene aspiraciones de que este no sea el escalón final de su carrera política, sino el trampolín para cosas sustancialmente mayores ¿cuáles?, las que quiera usted imaginar, o bueno, él.

¿A qué puede aspirar Chema?, así de entrada, a que Saltillo no sea ya la segunda o tercera ciudad más segura, la más competitiva, la mejor para trabajar, la óptima para invertir, sino la primera, la indiscutible luego de la que no haya ninguna otra después, ah, porque tan mala onda, que el trienio tiene tres años, no puede uno aspirar solamente a llegar, sino también a quedarse, por tres años… En algún momento el equipo Saraperos, obvio, de Saltillo, logró ser bicampeón, y luego no ha podido volver a figurar, a lo mejor en veinte o treinta años, sin garantía. ¿podrá Chema con seguir manteniendo el castillo de naipes que es el complejo de superioridad tan inferior de los saltillenses y su capital?

Claro que podría aspirar a algo todavía más serio y permanente, por ejemplo a que nuestra capital deje de aparecer como la casi primera en suicidios e intentos de suicidios… a dejar de aparecer entre las que mayor desempleo y subempleo tiene, no porque no haya trabajo, sino porque pagan tan mal que nadie los quiere aceptar, a que deje de ser el estacionamiento en que se han convertido sus vialidades, a que deje de tener el mote satánico de que “quien la hace en Saltillo la hace en cualquier parte del mundo”, porque los saltilleros solo jalan para su santo, su familia, sus socios y cómplices, y los demás que desfilen… a otra ciudad o al otro mundo, según su gusto.

Allí lo tiene, un alcalde sobrecalificado, con ambiciones superiores, identificado más como parte del problema que de la solución, que puede proyectar a Saltillo al futuro, o regresarlo a la época de que no ocurra aquí nada que las élites no autoricen, con su estilito y a su gusto. No tardamos en averiguarlo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: