Caso Debanhi: todos mienten

RETRIBUCIONES

Por: Luis Enrique Morales.-

Los montajes no son cosa extraña en la cultura mexicana. Se pueden rememorar casos como el de Paulette, pequeña de 4 años que falleció en su recámara en el 2010, en el cual su cuerpo estuvo todo el tiempo a un costado de la misma cama en la que fue llevada a dormir por última vez. El caso fue narrado en televisión y periódicos por nueve días, en los que perros entrenados de la policía no detectaron su presencia en la habitación; tampoco su madre ni los periodistas que realizaron entrevistas televisivas, ahí, junto al cadáver. Otro ejemplo es el caso de la detención de Florence Cassez, transmitido el 9 de diciembre del 2005, donde se mostró “en vivo” el supuesto operativo en el que fue detenida junto con Israel, en el mencionado rancho en que vivían, como presuntos secuestradores. Después se reveló que en realidad habían sido detenidos un día antes y en un lugar distinto.

Casos como estos, sin temor a equivocarme, muy parecidos al de Debanhi, son manipulados por gobiernos mexicanos, arrastrados, estirados y llevados como mero entretenimiento para mantener embobada a la población, y que miren por un tiempo considerable a otra parte. Mientras miles de millones de pesos se desvían y decenas de leyes se derogan, ricos y pobres, desempleados y empresarios, clase media, intelectuales y mundanos, todos caen bajo la hipnosis del circo mexicano.

En la entrega pasada de esta columna, publicada antes del supuesto hallazgo del cuerpo de Debanhi (porque ni siquiera estoy tan seguro de que sea su cuerpo) el cual titulé ¿Qué ocultan las autoridades en el caso Debanhi? narré una serie de graves inconsistencias que posee el caso, los cuales vienen a demostrar, ya con la información de estos últimos días, que las autoridades a cargo manipularon con alevosía la investigación; no sabemos si para encubrir al culpable, pero sí con el claro objetivo de lograr la distracción del pueblo neoleonense.

Los periodistas, esos que tienen más de sabueso que de humano, saben que en estos casos tan delicados, la verdad usualmente es manipulada. Porque el caso Debanhi hiede a manipulación y a montaje.

Tan sólo es necesario reproducir la investigación del periodista independiente Fabián Pasos, del portal Mafian TV, para apreciar la primera y mayor disyuntiva entre la verdad y lo narrado. El pozo en el que apareció el supuesto cuerpo de Debanhi, no estaba ahí los primeros días de su búsqueda. Fabián Pasos realizó un recorrido por el terreno baldío, aledaño al Hotel, en el lugar donde fueron encontrados los restos; tomó videos e informó que no había ni rastro de la joven. Inclusive captó el interior de la cisterna y comprobó que en el lugar solo había lodo y no percibió olores fétidos, con lo que echa por tierra la versión de la Fiscalía de Nuevo León que además asegura que no presenta signos de violencia y que cayó en la cisterna cuando atravesó parte del hotel para llegar nuevamente al lugar donde se realizaba una fiesta. No señores, los mexicanos no somos pendejos. El cuerpo no estaba ahí, todos vimos las imágenes del periodista. El cuerpo fue plantado en esa vieja cisterna del Hotel Nueva Castilla. ¿Por qué alargar la investigación? ¿A quién intentan encubrir? Esa es la pregunta del millón.

Todas las líneas de investigación partieron del arribo de la joven con un conductor de paga y de que ésta pudiera haber bajado del auto en medio de la carretera, pero ninguna se ha devuelto al origen, a la fiesta en una quinta ubicada en una zona de mala muerte en Escobedo, Nuevo León. Una fiesta de la que no existe registro de quién organizó, quiénes y cuántos asistieron, nada. No hay fotografías ni nombres de los asistentes. ¿Por qué la Fiscalía de Nuevo León ha hecho todo lo posible por proteger esta información? ¿en qué clase de fiesta los jóvenes no toman fotografías ni suben cientos de historias a Instragram y Facebook que terminan siempre por filtrarse al ojo público? dedúzcalo por usted mismo.

Las amigas, con los presuntos nombres de Ivonne, Alejandra y Jessari, son prácticamente fantasmas en el incensurable mundo de las redes sociales. No existe rastro de ellas, nadie ha filtrado si quiera una foto de las malas amistades de Debanhi que la condujeron a su desaparición y a su muerte. La versión es que ellas dieron de baja sus perfiles pero ¿Qué persona logra autoborrarse de la faz de la tierra en estos tiempos? Prácticamente imposible. Sin embargo, ellas lo lograron.

Otro hecho importante es el testimonio brindado a su servidor por Rafael, un enfermero, quien aseguró haber visto al salir de su turno de noche a Debanhi aproximadamente a las 6:10 de la mañana, a las afueras del mismo hotel, en compañía de 2 policías. Casi dos horas después del último rastro que tiene de Debanhi la Fiscalía ¿La mataron los policías? debido a la gran manipulación de los hechos, no puede descartarse esta posibilidad.

Además, cibernautas han criticado duramente las distintas versiones vertidas ante los medios por parte del padrastro de Debanhi. No es raro que los familiares de las víctimas se desdigan, ensimismados en su desesperación, a fin de cuentas todos somos humanos. Lo raro es que, con un gesto sereno y una entereza peculiar, aseguró el padre no biológico de Debanhi que logró identificar el cuerpo gracias a una cadenita con una cruz que ella SIEMPRE portaba consigo. Sin embargo, el día de ayer fue filtrado un video de TikTok que recopila varios videos tomados y subidos a redes sociales por Debanhi. En dicha recopilación, jamás se aprecia que la joven porte una cadena con una cruz, ¿extraño, no lo creen? y más extraño, es que se basen en una posible mentira para identificar el cuerpo.

Después, la Fiscalía asegura que no hay signos de violencia, y la CIDH dice exactamente lo contrario, incluso afirman que Debanhi fue abusada sexualmente. Además, su celular apareció alejado del cuerpo, en las inmediaciones del hotel, más no en la cisterna. Como diría el columnista Gilgamés, todo es muy raro caracho.

Lamentablemente, en este caso, pareciera que todos mienten. Desde detrás del telón, culpables o no, estas personas crearon un circo con la desgraciada muerte de una joven hermosa y de futuro prometedor, y vulneraron la posteridad de su nombre. Mancharon la imagen de un rostro que murió en angustia y dolor ¿Y todo para qué? ¿por 10 días de respiro para el gobierno de Samuel García y los graves problemas que arrastra, principalmente el del agua? la respuesta quedará en sus conciencias.

La versión oficial, asegura, Debanhi cayó sola a una cisterna en la oscuridad, dando vuelta a un edificio solitario. Cualquier persona con el más mínimo raciocinio puede percibir lo inverosímil de esta versión, ¿en serio creen que nos vamos a tragar esa falacia? Debanhi no cayó, la mataron.

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