fbpx

Terror electoral, la última carta del PRI en Coahuila

Pervesidad política de la dupla Aguillón Rosales- Rubén Moreira.-

Al triunfo del candidato del PAN, Ángel Berkowitz, en un debate con Armando Luna, el PRI respondió con violencia.
Al triunfo del candidato del PAN, Ángel Berkowitz, en un debate con Armando Luna, el PRI respondió con violencia.

La violencia es una medida desesperada que ya puso en marcha el PRI de David Aguillón Rosales en un intento por evitar que los ciudadanos acudan a las urnas el próximo siete de junio y le asesten a este organismo político una de las derrotas más grandes sufridas en su historia.
Todo lo apuesta este torvo personaje de la política local a esa baraja. Sembrar el terror electoral, la violencia, el pánico entre la población para que no acuda a las urnas, es hoy sinónimo con el que el gobierno de Rubén Moreira Valdez quiere darle buenas cuentas al Presidente Enrique Peña Nieto quien podría perder el control del Congreso de la Unión.
Desde antes de iniciarse oficialmente las campañas, los candidatos del Revolucionario Institucional realizaron una serie de actividades y sondeos entre los integrantes de la sociedad para conocer, con certeza, la calidad del terreno que pisarían y que no es otro, pudieron dar cuenta de ello, que el del lodazal inmundo, el del fango, el del pantano sucio y apestoso en el que el gobernador Moreira ha hundido a Coahuila.
El ladronaje del hermano de Humberto, el pillaje de su «patrón» David Aguilón, el saqueo de sus cuarenta ladrones incrustados en los principales cargos de la administración estatal con salarios muy superiores a los cien mil pesos mensuales más componendas, el abuso y la agresión sobre la población a través de programas recaudatorios como lo fueron el decomiso de vehículos para exigir el pago de derechos vehiculares además del clima de inseguridad permanente donde a diario se registran enfrentamientos a tiros, la gente comenta a voces los secuestros, los levantones que son el pan de cada día.
Y dentro de ese panorama negro en el que gobierna Moreira, se agrega el abuso de cuerpos policíacos como Groms y Gates, cuyos integrantes se han visto inmiscuidos en hechos de violencia extrema que han culminado con el asesinato de sus víctimas. Esto ha sido descubierto, puesto a la luz pública por las autoridades federales que lograron la detención de algunos elementos de la policía de «élite» cuando se dirigían a sepultar en forma clandestina los cuerpos de unas personas que fueron ejecutadas… ¿por instrucciones de quién?
Porque el pueblo no se traga los cuentos chinos de que esos policías, que además tenían alto encargo, actuaron por cuenta propia. No. Alguien de más arriba, sus jefes sabían de su proceder, de los crímenes que cometieron y hasta del lugar que seleccionaron para sepultar los cuerpos de las personas ejecutadas.
Además, para dar la puntilla a las condiciones de harapos en que se encuentra la ropa que viste Coahuila, resulta grosero, insultante, el enriquecimiento de gobernador y sus cuarenta ladrones. Todos ostentan residencias de lujo, tienen a sus familiares estudiando en el extranjero para evitarles vivir ante la posibilidad de ser agredidos por el «crimen organizado», todos se pasean en vehículos blindados, de lujo, y llegan al grado hasta de tener al servicio de la auxiliar del hogar algún buen vehículo para que haga las compras en el mercado.
Todo es insulto. Los viajes de Rubén Moreira al continente asiático disque para atraer inversión son una falacia. El «mandatario» y su séquito de pillos saben a lo que va a esos lugares apartados: a invertir el dinero de Coahuila en fábricas recién adquiridas, cuyo crecimiento y desarrollo supervisa personalmente este político perverso al que poco le importan los ciudadanos. A estas alturas de la administración estatal todos y cada uno de los integrantes de su seguridad, que son muchos por cierto, ya conocen China y La India y decenas de lugares del continente asiático. Todos pasean mientras el gobernador de Coahuila hace cuentas de sus inversiones y atiende, de paso, su malograda salud que le impide ser completamente feliz.
Y, para agregarle más cosas a las condiciones desastrosas que vivimos los coahuilenses ahora hay que tratar de evitar la delincuencia, la agresión y el terror que están implementado estos corruptos gobernantes y líderes del PRI.
La agresión que sufrieron los jóvenes del Partido Acción Nacional, luego de un debate público organizado por el INE en instalaciones de la Universidad Autónoma de Coahuila, no será un hecho aislado, aunque sí se gastaron millones de pesos en publicidad oficial para evitar que saliera a la luz pública tan artero atentado.
No hay nada aislado y menos casual, la mente tortuosa de la dupla de criminales David Aguillón-Rubén Moreira va más allá. Cumplir los objetivos son su prioridad y si en ellos se va la seguridad de los ciudadanos, si para lograr los propósitos planteados se pisotea la integridad y los derechos de la sociedad, pues se hace y punto.
Se trata de seres perversos, sin alma: y su única ambición es mantener el control de un estado que consideran propio y que control como tal.
Pero la gente no debe aterrorizarse con estas acciones de desesperada pero calculada perversidad política. Al contrario deben enfrentarlos con credencial de elector en mano.
Solo acudiendo a las urnas podrán hacer valer su decisión de elegir a sus representantes ante el Congreso de la Unión. El sufragio es un arma poderosa, aunque hace recordar aquella frase lapidaria de un amigo político, para variar, del PRI: «Desde cuando ha servido para algo el voto del pueblo».
Claro, las condiciones de hace años eran otras. El PRI era una aplanadora. Ahora, el pueblo está despierto y por ello debe olvidarse de esas campañas de terror que están infundiendo Aguillón Rosales y compañía.
Nadie, absolutamente nadie ni nada podrán hacer que este próximo siete de junio el pueblo en masa salga a votar, a acabar, con una tacha en un papel, con el abuso, la corrupción, el saqueo, el ladronaje y la inseguridad que vive Coahuila.
Es tiempo de despertar. Es necesario acudir a votar porque de no hacerlo se abren las puertas al triunfo fácil de los candidatos del PRI, y a eso le apuestan Moreira y Rosales.
Si funcionan sus maniobras delincuenciales sembrando el terror electoral entre la sociedad, seguramente el pueblo habrá perdido toda posibilidad de sacudirse a los pillos de encima y, para colmo, los Moreira seguirán controlando el estado.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: