BAILE Y COCHINO.-
Por: Horacio Cárdenas.-

Dicen que hay dos maneras de leer los periódicos, una es así tal cual están escritos, la otra más refinada supuestamente, es leer entre líneas, tratando de encontrar o de hecho localizando intenciones que abiertamente ni el medio ni los periodistas están en posibilidad de publicar, dejándole a la inteligencia del curioso lector el encontrar los mensajes ocultos. Este fue durante muchos años un juego de astucias entre los periódicos, los lectores y los siempre alertas responsables de la censura en este país, a quienes a veces se les llegaron a escapar algunas cosas, que luego se cobraban con creces, pero lo importante es que ya estaban publicadas, y en posición de la opinión pública, ¿Qué será de este juego ahora con las redes sociales, que por su inmediatez a veces pecan de estar mal cocinadas las mejores notas?, pero eso es otra historia.
El mismo día salió publicada en dos periódicos de Saltillo algunas notas que con intención o sin ella, se complementaban. La primera de ellas decía que en breve se estaría iniciando el proceso de renegociación de la deuda pública del gobierno del estado, una que por su magnitud y por sus plazos, tiene por un lado a la entidad calificada con color rojo en el semáforo de manejo de sus compromisos financieros que mantiene la Secretaría de Hacienda, con la vergüenza de que sea Coahuila el único estado que se halla en esa situación, lo que hace más dolorosa la comparación con entidades mucho más pobres que la nuestra, y por el otro lado, con una capacidad de maniobra bastante limitada para enfrentar todos los problemas, programas y proyectos que quisiera la administración estatal, que camina en su primer año.
Ni que decir que a nadie en el gobierno le gusta tener esa tache en el expediente, hay que borrarla a la brevedad, lo que se espera lograr con la renegociación y algunas otras medidas, y lo segundo, recordemos que el gobierno tiene un componente político importante frente a la población, y eso de no poder demostrar con obras, servicios y avances, pues la gente se sentiría desmotivada para seguir votando por el PRI, así de frías y duras las cosas. Con esos datos, está claro que lo de la renegociación es algo prioritario para la administración. Según algunas estimaciones dadas a conocer, el gobierno del estado estaría buscando liberar alrededor de 500 millones de pesos que en las condiciones pactadas actualmente, se van al pago de intereses de la deuda, ese dinero les vendría muy bien para emprender obras que le dieran la deseada visibilidad. Todo perfectamente racional hasta allí.
Pero luego nos encontramos con una nota que da seguimiento al tema de la situación financiara, ¿o será mejor decir de quiebra financiera? de la DIPETRE y del fondo de pensiones de la Sección 38 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Según datos de esta noticia, el fondo de pensiones hace años que habría dejado de pagar sus compromisos con los pensionados, principalmente profesores, y que si no se ha caído el edificio encima de sus directivos, llevándose de encuentro al gobierno del estado, si no es que la estabilidad de Coahuila, es porque la administración estatal, nos venimos a enterar, ha estado inyectando una cantidad que ronda los sesenta millones de pesos mensualmente a la DIPETRE.
Así nomás, si nos ponemos a hacer cuentas, con la renegociación de la deuda el gobierno estatal estaría obteniendo un respiro de 500 millones, mientras que por concepto de lo que se va a las pensiones de los trabajadores de la educación, se van 720 millones de pesos… ¿Qué no habría manera de renegociar lo de las pensiones?, digo si se puede con lo que se debe a los bancos, a lo mejor algo, no se nos ocurre qué, se podría hacer con lo de las pensiones, que si comparamos una con otra, le quitan todavía más capacidad al gobierno para hacer lo que la gente espera de él, y bueno, si las sumamos, nos explicamos un poco mejor la razón de porque estamos como estamos.
Pero esto es solo jugar con los números, lo que no lo es y al contrario es cosa muy seria, es ¿Cómo se ha venido presentando el presupuesto de egresos de los últimos años de la administración estatal, de manera de contemplar esta partida que debe ser una de las más gordas, y por lo tanto de las más visibles?, eso por lo que toca a presentarlo al congreso, y respecto de este ¿qué de plano no ha visto nada fuera de lugar, inadecuado, inconveniente en que se está haciendo una aportación extraordinaria, salvavidas le llaman en el periódico, a la DIPETRE?, lo mínimo que debería saltarle a un diputado, sobre todo a uno de oposición, es ¿y desde cuando se viene pagando esto, por qué concepto, y qué se está haciendo para que esto no ocurra?, toda vez que en la práctica ya no es el fondo de pensiones, ni siquiera el gobierno del estado, sino la totalidad de los coahuilenses los que están pagando las pensiones de los trabajadores de la educación jubilados, y lo que se deduce de la nota, como no están haciendo nada y el problema lejos de achicarse va a crecer con cada profesor que se retire, será cada vez más el dinero de nuestros impuestos que se aplique a las pensiones, mismo que habrá que descontar luego de lo que usted guste y mande, hospitales, escuelas, caminos, o de todo.
Lo que puede pasar con la difusión de estos datos, es que de aquí en adelante la aprobación del rescate mensual y anual de la DIPETRE sea menos fácil en el Congreso, que los diputados le pongan peros y que aunque salga por mayoría, no sea tan terso como hasta ahorita.
El caso es que allí están los reportes anuales de Auditoría, esos de los que nadie hace caso y que solo a los periódicos a veces les sirven para hacer notas, pero como vemos, este asunto no es uno que se pueda seguir manejando de la misma manera indefinidamente. Ese dinero en algún momento se pasó de otras partidas presupuestales a esta a todas luces extraordinaria, y al paso de los años se ha vuelto costumbre, sí, pero no ordinaria, y amerita no solo explicación sino corrección.

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