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Secretos de Familia (capítulo III).

*** Iniciado el segundo sexenio Moreira, el abogado dijo que, la suya, “era una nueva forma de gobernar”. A cuatro años de distancia se le refresca la memoria. Dice que recibió un gobierno casi en manos del narco, que es él, quien limpia la casa.-

Los hermanos Humberto y Rubén Moreira.
Los hermanos Humberto y Rubén Moreira.

Dos sexenios gobernando y las preguntas no se contestan (diez años, quedan dos; si Rubén termina, y parece que no). Los hermanos son hábiles. ¿Gozan mareando a la gente o solo es una estrategia que funciona? Nada que decir de, cómo y en que se gastó el dinero que devino en la megadeuda. Luego, todos los temas están bien. Juntos llegaron al poder, dos veces. Juntos sortean el vendaval de la deuda y los negocios. Juntos se dicen familia, cuando conviene, y juntos, se dicen peleados, cuando se ocupa.

Iniciado el segundo sexenio Moreira, el abogado dijo que, la suya, “era una nueva forma de gobernar”. A cuatro años de distancia se le refresca la memoria. Dice que recibió un gobierno casi en manos del narco, que es él, quien limpia la casa. Que da muestras de cómo gobernar en tiempos de crisis. Por fin, empieza a hablar “del monstruo”. Presume que sus números, de empleo e inversión, sobrepasan los tres gobiernos anteriores juntos: RMS, EMYM, HMV. ¡Que desvergüenza!

La saga: Secretos de Familia (III):

La Delegación Federal del CONAFE en Coahuila dio al profe presencia importante para su proyecto, bajo el padrinazgo del lagunero Edmundo Salas Garza, Director Nacional, quién apoyó definitivamente a su paisano Moreira. Humberto (vía el CONAFE y con apoyo de su Jefe Salas Garza, paleaba con el Secretario Federal de la SEP Miguel Limón Rojas, amigo de Edmundo, presupuesto extraordinario) se acercó al Gobernador Rogelio Montemayor Seguy, convirtiéndose en su operador político de cabecera; traía presupuesto y excusa para operar en el campo y en las colonias pobres. Y miren lo que son las cosas, años después, el profe ya con el poder, desconoce a su maestro, Mundo Salas (quería la SEP estatal).

Montemayor intenta dejar al empresario acúñense y bien visto político, Jesús María Ramón Valdés (Chuy María) en la gubernatura. Ello forzó la relación con Enrique Martínez y Martínez. El profe, atento al aquelarre toma la “oportuna decisión” de reventar con Montemayor y brincar la tranca política, vendiéndose a Martínez (llevaba una memoria con los datos del padrón electoral, del mapeo y de los operadores terrestres, sectoriales). La jugada funcionó, Martínez fue el candidato del PRI al Gobierno (cinco años antes, EMYM quedó en el camino ante RMS). Por reacción lógica, Humberto Moreira es corrido del CONAFE. Se convierte en el jefe electoral de la campaña, bajo las órdenes de Abraham Cepeda.

Enrique Martínez gana de calle la gubernatura. El “profe opera” (había proyecto; el profe era influyente Secretario de Educación Pública Estatal y mueve sus hilos) y su hermano mayor es designado segundo de a bordo; en Saltillo. La espuma subía, lenta en la carrera del abogado Moreira, y veloz en la cabeza del rojillo. El abogado por fin ocupa un cargo mediano: Secretario del Ayuntamiento, bajo las órdenes de Oscar Pimentel González, que llega a la Alcaldía apoyado por la dupla: El prestigiado empresario Javier Cabello Siller y el Rector de la UAC, José María Fraustro Siller.

A regañadientes, Pimentel aceptó a Rubén y lo padeció creyéndose alcalde, sin serlo (ni entonces ni nunca). La soberbia ya hacía estragos en el rojillo. La consigna del profe al hermano mayor: Usar su puesto político, pavimentar el camino para arribar a la Alcaldía, tres años después, y usarla de plataforma a la gubernatura. ¡El Plan de los aliados hermanos, contaba  los primeros resultados!

A muchos intriga la relación cercana de Javier Guerrero García, entonces Secretario de Finanzas y del profesor Moreira, Secretario de Educación. ¿Eran amigos y confidentes, eran aliados políticos, Moreira consultaba al lagunero como se asegura? Muchas reuniones políticas había entre los dos personajes. Guerrero orientaba al novel político saltillense, y luego, algo pasó. En política, en tanto las líneas sean paralelas, las amistades (aunque hipócritas) se mantienen en cierta medida cómodas. Pero cuando las líneas se cruzan, los verdaderos instintos afloran.

El profesor, “hacía lo suyo”. Con el apoyo de Enrique Martínez, quien sin celo alguno, lo deja placearse (los secretarios del gabinete siempre guardan disciplina y dejan el foco para el gobernante), es designado candidato a la Alcaldía de Saltillo. El rojillo (a quien ya le gustaba el dinero e iba alejándose de su doctrina, de su congruencia y hasta de su fe, anti derecha y anti economía), otra vez a expensas del poder del profe, emigra a la subsecretaría de la SEP; a cuidar al gremio.

Continuará…

agpconsultor@gmail.com

2 comentarios sobre “Secretos de Familia (capítulo III).

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  1. He leído con interés tu columna, y lo he hecho porque pensé que eras serio en tus comentarios, no se quien te pasa la información, pero estas completamente equivocado, no tienes idea de muchas cosas, y cuando quieras te aclaro tus equivocaciones,

  2. la narrativa, como recurso, sacrifica datos objetivos,sin embargo cumple con el propôsito del redactor acercar la atenciôn a la columna, me queda una duda ; estamos ubicado a inicios del 2000, ¿en dônde tenian su fuente ingresos ambos hermanitos de la caridad, de tal suerte que el bailarîn a 15 años de no estar en ejercicio activo ya logrô jubilarse.?

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